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Cultura

De las chicha de jora al chaguarmishqui : bebidas ecuatorianas que quizás no conocías

Ecuador no solo se saborea en sus platos. También se bebe. En cada región del país hay bebidas que cuentan historias, que acompañan rituales, que marcan celebraciones y que forman parte de la memoria colectiva.

Publicado por:
Ana Gómez González

Desde la chicha fermentada en olla de barro hasta el aguardiente de caña que se bebe en las fiestas populares, las bebidas ecuatorianas son un reflejo directo de su diversidad cultural.

En este artículo descubrirás las principales bebidas tradicionales y ancestrales de Ecuador, su origen, su valor cultural y cómo hoy pueden convertirse en la base de una coctelería con identidad propia. 

Ecuador: un país que se bebe en cuatro regiones

Ecuador es un país megadiverso, pluricultural y multiétnico. Esa riqueza se refleja en su cocina, pero también en sus bebidas. Costa, Sierra, Amazonía e Insular tienen productos distintos, técnicas propias y celebraciones únicas.

Las bebidas no son solo líquidos para refrescar o brindar. Son parte de rituales, fiestas, agradecimientos a la tierra y expresiones de identidad. Cuando una comunidad prepara una bebida ancestral, no está solo mezclando ingredientes. Está transmitiendo conocimiento.

Bebidas ancestrales del Ecuador

1. Chicha de jora

La chicha de jora es una de las bebidas más antiguas del país. Se elabora a partir de maíz germinado que luego se fermenta, tradicionalmente en ollas de barro. En muchos casos se añade panela para potenciar el sabor.

El maíz ha sido base nutricional del territorio ecuatoriano desde tiempos prehispánicos. Por eso, la chicha no es solo una bebida: es símbolo de abundancia y comunidad.

Se consume en: fiestas ancestrales, celebraciones populares, encuentros comunitarios y rituales tradicionales. Su sabor es ligeramente ácido, con notas dulces y terrosas. En algunas regiones es espesa; en otras, más ligera.

2. Chicha de yuca

En la Amazonía ecuatoriana, la chicha de yuca es una bebida sagrada. Se obtiene mediante la fermentación de la yuca cocida.

Más que una bebida cotidiana, cumple una función ritual y social. Es símbolo de hospitalidad. En muchas comunidades amazónicas, ofrecer chicha de yuca es una señal de respeto. Tiene un sabor suave, ligeramente ácido y una textura cremosa. Su preparación es colectiva y está profundamente ligada a la cosmovisión indígena.

3. Aguardiente de caña (Puntas)

El aguardiente de caña es uno de los pilares de las bebidas alcohólicas ecuatorianas. Se obtiene por destilación de la caña de azúcar, técnica que llegó con la colonia española pero que fue adaptada localmente.

Dependiendo de la región, recibe distintos nombres:

Caña manabita (Costa)
Currincho(Costa)
Pájaro azul (Sierra centro)
Zhumir (Sierra austral)
Guanchaca (Amazonía)

Currincho

La variación no es solo de nombre. Cambian los métodos artesanales, la graduación alcohólica y el perfil de sabor. Este destilado es protagonista en fiestas de pueblo, celebraciones familiares y eventos tradicionales.

4. Chaguarmishqui (Miske)

El chaguarmishqui, también conocido como miske, es un destilado de agave andino. Muchas veces se lo compara con el tequila mexicano, aunque son productos distintos.

En Ecuador se produce principalmente en la región austral bajo estándares cada vez más técnicos. Es una bebida con enorme potencial para posicionarse internacionalmente como destilado premium. Su sabor es herbaceo, ligeramente ahumado y complejo. Ideal para coctelería contemporánea con identidad ecuatoriana.

Bebidas tradicionales ecuatorianas que mezclan alcohol

5. Canelazo

El canelazo es una bebida caliente típica de la Sierra. Se prepara con agua caliente, canela, panela, naranjilla y aguardiente. Es la bebida clásica de las noches frías y las fiestas decembrinas. Popularmente se dice que “calienta el cuerpo”. Su perfil es dulce, especiado y cítrico.
En ciudades andinas, es común encontrarlo en celebraciones como las fiestas de Quito o eventos tradicionales comunitarios.

6. Guarapo

El guarapo es el jugo fresco de la caña de azúcar. Naturalmente es una bebida refrescante sin alcohol, pero cuando se mezcla con puntas se convierte en un cóctel tradicional muy popular en zonas cálidas. Es simple, directo y profundamente costeño. Perfecto para días calurosos.

Bebidas ecuatorianas sin alcohol que forman identidad

No todo gira en torno al alcohol. Ecuador tiene una gran tradición de bebidas medicinales y ceremoniales sin alcohol.

7. Horchata lojana

La horchata lojana no tiene nada que ver con la horchata española de chufa. En Ecuador es una infusión de hasta 28 hierbas medicinales como manzanilla, toronjil y cedrón. Se puede tomar caliente o fría. Se le atribuyen propiedades digestivas, relajantes y antiinflamatorias.
Es una bebida profundamente ligada al sur del país, especialmente Loja.

8. Colada morada

La colada morada es una bebida espesa preparada entre octubre y noviembre, durante el Día de los Difuntos.

Se elabora con harina de maíz morado, frutas andinas, especias y hierbas aromáticas. Es una bebida ritual. No se entiende el Día de los Difuntos sin colada morada y guaguas de pan.

9. Guayusa

La guayusa es una hoja amazónica con alto contenido de antioxidantes y cafeína natural. Se consume tradicionalmente al amanecer en comunidades amazónicas. Más que energía física, representa claridad mental y conexión espiritual. Hoy tiene gran potencial en mercados internacionales como bebida energizante natural.

Historia de las bebidas y la destilación en Ecuador

El consumo de bebidas fermentadas es milenario. Civilizaciones antiguas ya producían vino y otras bebidas hace más de 7000 años. La técnica de destilación se perfeccionó siglos después con el uso del alambique. En Ecuador, el destilado de caña se volvió dominante tras la colonia. Con el tiempo, la preparación se mantuvo casi intacta en muchas comunidades. Recipientes rudimentarios, técnicas heredadas y procesos artesanales continúan vivos hasta hoy.

Ese respeto por la tradición es clave para entender la identidad de las bebidas ecuatorianas.

Coctelería ecuatoriana

La coctelería moderna llegó a América desde Estados Unidos y se expandió por el continente. En Ecuador, durante el siglo XX, muchos bares y hoteles replicaron recetas internacionales. El problema fue evidente: se dejaron de lado las bebidas tradicionales locales. En lugar de innovar desde la identidad, se imitó lo extranjero.

Hoy el reto es distinto. La oportunidad está en rescatar ingredientes como el miske, el pájaro azul o la chica de jora entre otros.

Innovación con identidad: el futuro de las bebidas ecuatorianas

La mixología actual valora la autenticidad. Los consumidores buscan experiencias con historia. Imagina un cóctel premium con miske y maracuyá amazónico, una reinterpretación del canelazo en versión fría o un sour de guayusa. Serían maneras de respetar la tradición y reinterpretarla con técnicas profesionales.

Bebidas ecuatorianas y turismo gastronómico

La gastronomía es marca país. Y las bebidas son parte esencial de esa marca.

Un turista no solo quiere ver paisajes. Quiere probar algo que no exista en otro lugar del mundo. Ecuador tiene el potencial para posicionar sus destilados y bebidas tradicionales como lo han hecho otros países con sus productos emblemáticos.

Las bebidas ecuatorianas no son simples acompañantes de la comida. Son expresiones culturales vivas. Desde la chicha ancestral hasta el miske, cada bebida encierra conocimiento, territorio y memoria.

El reto ahora no es solo conservarlas en fiestas populares. Es integrarlas en la coctelería profesional, en hoteles, restaurantes y bares del mundo.

Y tú, ¿ya has probado estas bebidas?

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